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viernes, 30 de diciembre de 2011

Las peores películas y series de 2011: enorme cosecha de bodrios

Otro año que se va. Llega el momento de hacer el balance de lo que se ha visto a lo largo de estos 365 días. Y aunque creo recordar que ha habido alguna cosa buena, predominan las grandes decepciones. Esta es una selección personal de las joyitas que nos ha dejado 2011. Abundan especialmente los bodrios de superhéroes.

Wonder Woman. Se anunció a bombo y platillo la serie sobre esta superheroína, en manos de David E. Kelley, creador de Ally McBeal, y el hombre al que más envidio del mundo porque lleva dos décadas casado con Catwoman, o sea con Michelle Pfeiffer. Pero la cancelaron después de un piloto que viene a ser tan ingenuo como la serie de Batman de los 60, pero rodado como si fuera en serio. Es tan despiporrante que incluso recomiendo su visionado. Por cierto, ¿cómo puede la protagonista, interpretada porAdrianne Palicki, que está como un tren, interpretar a una supuesta solterona solitaria sin amigos si está como un queso?

The Green Hornet. El directorMichel Gondry me obligó a recurrir al Dr. que interpretaba Tom Wilkinson en su magistral películaOlvídate de mi, para que me hiciera olvidar con métodos científicos los recuerdos de su nuevo trabajo, una espeluznante cinta indigna de su talento.

Green Lantern (Linterna verde). El segundo superhéroe verde del año logró lo que parecía imposible: superar en falta de calidad a la anterior. Tanto escenario creado por ordenador y tanto alienígena con exceso de maquillaje extraño me dio un dolor de cabeza increíble.

Thor. Tan mala, tan mala no era, al menos en comparación con los títulos anteriormente citados. Pero es que estaba dirigida por Kenneth Branagh, el ególatra que se dirigió a sí mismo interpretando a Hamlet delante de un espejo para poder saborear mejor su 'impecable' actuación. Y éste declaró a los cuatro vientos que aceptó el encargo porque le recordaba a las obras de Shakespeare. En su opinión, los dioses en apuros del film, recordaban a los todopoderosos reyes con problemas corrientes del bardo inglés... Resulta aberrante comparar su magna obra con una peli tópica, convencional y con unos decorados de Asgard pintados por ordenador que daban penita.

Transformers: El lado oscuro de la Luna. En su línea, Michael Bay sigue confundiendo un ritmo trepidante con una sucesión de explosiones y efectos especiales de robots y edificios destruidos que dejan al espectador completamente frío.

Caperucita Roja. La directora de Crepúsculo cogió el cuento clásico y lo 'crepusculizó' (uy, qué mal suena eso). Total, que hay muchas hormonas adolescentes, una protagonista que se debate entre dos amores, y un hombre lobo. ¡Cuánto eché de menos la genial En compañía de lobos, deNeil Jordan!

Amanecer (Parte 1). No gustó ni a los fans. Como había que dividir la novela en dos partes, la luna de miel de Edward y Bella se alarga innecesariamente. El vampiro tuvo despedida de soltero, lógicamente sin 'stripper', pero luego el hombre lobo se quedaba prendado del bebé que había tenido su queridísima con su rival. Una rayada.

Cheers (versión española). No es de género fantaterrorífico, pero aún me produce pesadillas. ¿Antonio Resines en un bar y chistes cutres? ¡Se parecía más a Los Serrano que a su supuesto modelo! Empezaba conDani Martín destruyendo el clásico tema musical "Where Everybody Knows Your Name", con una letra horrible "Es tu bar, tu lugaaaaaar... ¡Es tu familia en realidad!". ¡Bufffff! Lo que seguía no era mucho mejor...

Tiburón 3D, la presa. ¿Qué hacen unos tiburones en un lago? Llega a haber un tipo al que supuestamente le han arrancado los escualos el brazo, pero se nota claramente que lo tiene escondido debajo de la camiseta.

Cowboys & AliensHarrison Ford parece empeñado en lograr que su carrera conste del triple de bodrios que de películas memorables. Y le falta poco para conseguirlo.

Caballeros, princesas y otras bestias. El mismo año que Natalie Portmanganó el Oscar por la genial Cisne negro, debieron pagarle un pastón increíble para que aceptara trabajar en este abominable espanto lleno de chistes de penes y porros que no parecen de fantasía medieval, sino más propios de una comedia de universitarios salidos.

Capitán Trueno y el santo grial. Se quedó en Capitán Chispita, tal y como la llamaban los técnicos durante el rodaje, horrorizados. Hasta el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, dijo de ella que era un pestiño, que iba a ser mejor Tintín, lo que viene a ser como si el presidente de la Asociación de Vinateros de Madrid declara que el vino madrileño es horrible, que prefiere beber un buen Rioja.

Furia ciega. O cómo Nicolas Cage acaba con sus enemigos sin dejar de practicar el sexo con una al mismo tiempo. La mayor 'machada' que he visto en la pantalla.

Conan el bárbaro. Aún peor que El señor de las bestias y Átor el poderoso. ¿Por qué siguen dejando que Marcus Nispel ruede remakes tras La matanza de Texas (2003)El guía del desfiladero Viernes 13?

¡Feliz año nuevo a todos! ¡Que 2012 nos traiga series y películas mejores!

viernes, 22 de julio de 2011

Peter Sarsgaard, pez fuera del agua en "Linterna Verde"

Parte de mi trabajo consiste en entrevistarme con estrellitas de Hollywood, lo que te propicia que te lleves alguna que otra sorpresa. Por ejemplo, mi ídolo de la infancia, Harrison Ford, con quien he estado dos veces, parece una especie de granjero de Iowa, más preocupado por volver junto a su "Calista" que por quedar bien con la prensa, y al contrario, Brad Pitt, que me caía fatal, resultó ser un tío muy listo y además simpático.

El caso es que ayer me tocó el elenco de Green Lantern (Linterna verde). Uno acude al junket con los deberes hechos, tras haber visto la película, y pensar preguntas para el director, Martin Campbell, el productor, Donald De Line, y el protagonista, Ryan Reynolds. No es cuestión de plantarte ahí de sopetón, como el personaje de Hugh Grant en Notting Hill, pero me sentí exactamente como él cuando compruebo que antes del encuentro con los individuos citados los de la distribuidora me traen ¡a Peter Sarsgaard!

Soy un gran fan de Peter Sarsgaard, me parece que hace papelones en pelis como El precio de la verdad y An Education, pero había visto Green Lantern el día antes y os aseguro que no recordaba haber visto a Sarsgaard por ninguna parte. En estos casos uno finge tenerlo todo bajo control, y decidí romper el hielo con una pregunta en la línea de Hugh Grant para ver si me enteraba de qué hacía Sarsgaard:

–¿Se sintió identificado con su personaje?

–No.

–¿Por qué no?

–Porque es un alienígena asesino del espacio exterior.

¡Bien! Ya me encajaba la cosa. Resulta que Sarsgaard es el malo de la peli, pero sale con una cabeza enorme y tantísimo maquillaje que a ver quién es el guapo que le reconoce. Yo ni me enteré de que era él. Os aseguro que es el de la foto que acompaña a este post.

A pesar de que Sarsgaard es muy profesional, cumplió con su compromiso de atender a la prensa con una sonrisa, y trató de vender muy bien la peli. Pero se notaba que se sentía un poco como pez fuera del agua en un film de superhéroes, un poco como Daniel Day-Lewis en una comedia de Chiquito de la Calzada. Sarsgaard es muy de cine independiente, marido de Maggie Gyllenhaal, que va en la misma línea, y las superproducciones no le van mucho.

Eso sí, se alegró de poder 'vengarse' de Tim Robbins, que también sale en la cinta. "Fue mi primer jefe, ya que debuté en el cine con Pena de muerte", explica el actor. En mi primer día de rodaje Sean Penn violaba a mi novia, la mataba, me golpeaba en el barro y me mataba a mí también. ¡Pues Tim Robbins me hizo repetir la toma doce veces! Y en cada una, tenía que lavarme y volver a vestirme. Pero en esta película, le cojo por la cabeza y le tiro contra una ventana, así que disfruté mucho de ese momento". Cuenta todo esto con una gran sonrisa. "En el fondo, somos muy buenos amigos".

martes, 7 de diciembre de 2010

El superhéroe verde de Michel Gondry

Recientemente acudí a un pase de una película que esperaba con impaciencia sobre un superhéroe verde. ¡Y resulta que no salía Ryan Reynolds! Cuando llegué a la redacción de Decine21 le comenté a mi ilustre compañero Pablo de Santiago que había visto una película de un superhéroe vestido de verde y me preguntó qué tal se desenvolvía en el género Reynolds.

Resulta que se ha hablado mucho de Green Lantern, la película de Ryan Reynolds, que va a ser uno de los grandes blockbusters de la temporada y que ésta es otra, que también tiene como protagonista a un superhéroe vestido de verde, y que está dirigida por Michel Gondry, ilustre creador de ¡Olvídate de mí! y Rebobine, por favor.

Pocos días después he tenido la suerte de conversar con Gondry. El ilustre cineasta –capaz de resolver en pocos segundos el cubo de Rubik, ¡con los pies!– se queja de lo siguiente: cada vez que se encuentra con un conocido y le explica que está haciendo una película sobre un superhéroe verde, siempre le pregunta qué tal es trabajar con Ryan Reynolds.

Entiendo que debe ser un poco frustrante que pase eso, pero imagino que también tiene un lado bueno. La película ganará espectadores que irán a ver a Ryan Reynolds, y se encontrarán con el 'graciosete' Seth Rogen, pero cuando se den cuenta del error, ya habrán pagado su entrada.

Ya contaba recientemente El blog de Hildy que el aluvión de superhéroes en las pantallas es enorme. Resulta que hay tantos que hasta repiten el color de su indumentaria, ¡con lo variada que es la escala cromática! Esto se empieza a parecer a “El supergrupo”, uno de los mejores álbumes de “Superlópez”, donde había superpoblación de héroes en pijama y hasta tenían su propio banco y todo.

Tuve la ocasión de preguntarle si le resultó difícil hacer una película bastante comercial a un tipo conocido por películas tan surrealistas y personales como Olvídate de mí. "Fue mucho más fácil de lo que pensaba. Me llamaron unos ejecutivos de Hollywood y me preguntaron si yo era capaz de rodar una película comercial. Les dije que sí, ¡y se lo creyeron! Luego me sentía un poco obligado a ser más comercial, claro, ¡después de haberles dado mi palabra!", me comentó el cineasta.

Nacido en Versalles, Gondry habla un inglés ininteligible con marcado acento francés. ¡Por lo visto, en Hollywood no le entendía nadie! Cuenta Cameron Diaz que el único que 'pillaba' algo era curiosamente el taiwanés Jay Chou, coprotagonista de la cinta, que apenas chapurrea el inglés y porque se aprendió la transcripción fonética de sus diálogos de la cinta. Curiosamente, los que hablamos mal inglés nos entendemos mejor porque reconocemos la desastrosa pronunciación del otro. “Después de una larga parrafada, con instrucciones acerca de la película, miro a los actores, ¡y resulta que están traduciéndose unos a otros lo que acabo de decir!", explica asombrado Gondry.

En fin, os dejo con este vídeo. Tras aquel tan famoso en el que resolvía el cubo de Rubik con los pies, ahora lo hace con la nariz.