jueves, 2 de junio de 2011

Superhéroes en versión Microteatro

Continúa el aluvión de superhéroes en el cine hasta tal punto de que aún Thor no ha hecho las maletas, cuando llegan a las carteleras los héroes mutantes de X-Men: Primera Generación. Si llega a ser verdad, no sé yo si habría víctimas a las que ayudar para tanta gente.

En mis tiempos universitarios colaboré ocasionalmente con alguna ONG. Hacían una buena labor, muy necesaria, pero con tantas que había a veces escaseaban los pobres, e incluso he sido testigo de algún enfrentamiento entre ellas: "Veréis, es que estos pobres son nuestros, iros a buscad otros pobres".

Lo mismo pasaría con un tipo al que le hayan atracado al que intentaran ayudar Spider-Man y luego el Capitán América, Supersonic Man y Superlópez. Si puedo elegir, así a bote pronto preferiría ser salvado por la Tormenta que interpreta Hale Berry, que está de muy buen ver.

Ante tanta invasión parodia el tema con espíritu crítico y sano cachondeo mi amiguete Carlos Molinero, que se apunta al fenómeno de moda en Madrid, el Microteatro por dinero. Molinero ha escrito "La reina de los corazones contra la burbuja inmobiliaria", en la que por culpa de la crisis -no somos nada- la última superviviente de un grupo de superhéroes tiene que mal vender, porque no puede pagar la hipoteca. El supervillano al que tiene que enfrentarse me pone los pelos de punta: el empleado del banco. ¡Ríete tú de Lex Luthor, Kingpin o El Duende Verde!

Aunque no iría nunca a ver una obra escrita por un tipo que tiene como  amigos a gentuza como yo, merece la pena porque la prota es Ana Villa, pelirroja a la que conoceréis como actriz de series como Amor en tiempos revueltos y 14 de abril. La república o como ilustre prologuista de libros sobre Audrey Hepburn de escritores de pacotilla.

Lo del Microteatro mola, porque es para pocos espectadores, y estás al lado de los actores. Lo recomiendo. La cita es en la calle Loreto y Chicote, 9 y sólo cuesta 3 euros. También representan este mes las obras "Yo soy super mujer", de otro amiguete, David Muñoz, guionista de El espinazo del diablo, y "Existe Papa Noel", de Paco Mir, miembro de Els Tricicle.

martes, 31 de mayo de 2011

Diferentes tipos de espectadores de pelis de terror

Desde muy joven soy asiduo espectador de películas de terror. Voy a verlas todas, a pesar de que es un género muy desagradecido. El 90 por ciento de las que se estrenan oscilan entre una calificación de "muy mala" y "los que la han hecho son unos bastardos que me han timado y les gusta más el dinero fácil que hacer algo imaginativo". Aún así, aunque todos los incondicionales del género salimos más veces 'enfadadísimos' del cine que realmente fascinados y convencidos, lo cierto es que el cabreo se nos pasa en cuanto estrenan una nueva película del género, y corremos a pasar por taquilla para verla.

¡No importa que Pesadilla en Elm Street 4 sea mala! Ni nos acordaremos de ella cuando estrenen Pesadilla en Elm Street 5 (así las cosas no es de extrañar que el género atraiga a esos que quieren ganar dinero sin calentarse mucho la cabeza).

El caso es que me atrevo a realizar una pequeña clasificación de los espectadores típicos que puedes encontrar en una película de miedo.

DIFERENTES TIPOS DE ESPECTADORES DE CINE DE TERROR:

1. El Friqui. Fácilmente reconocible porque acude a la proyección con el guante de las garras de Freddie Kruger, y recita los diálogos al mismo tiempo que los personajes, por lo que ya ha visto la película, ¡más de una vez!

2. La señora mayor indignada. En todas las proyecciones hay una. No falla. Cuando empiecen las secuencias más sangrientas, gritará y se quejará por la crudeza de las imágenes. ¿Se pensaría que entraba a verSissy Emperatriz?

3. La pareja de novios. Él va haciéndose el duro. Está encantado de que ella se asuste y le vaya a coger del brazo. Al final ella le araña y le muerde, y él acaba asustadísimo de lo que tiene al lado.

4. El sádico. Se ríe de forma siniestra en las secuencias más duras, cuando Jigsaw obliga a uno a abrirse las tripas porque si quiere sobrevivir deberá sacarse sus propios intestinos y saltar a la comba con ellos. Disfruta y come palomitas, como si la sangre le diera hambre. Cuando después de una buena ración de asesinatos brutales, dos personajes se ponen a dialogar brevemente, bosteza y dice frases del tipo: "¡Buff, cómo ha degenerado esto!".

Siempre me ha molestado eso que suelen argumentar las asociaciones de padres de que el cine de terror es una influencia nefasta. Pero en el  caso de estos individuos, resulta que tienen razón.

5. El explicador de películas. Inevitablemente, en todas las películas siempre hay uno que le explica al que tiene al lado lo que sucede en la pantalla. "Le ha matado", dice cuando el psicópata asesina a uno. Habla tanto que dan ganas de volverse psicópata y matarle también a él.

6. El pitoniso. Sabe lo que va a ocurrir y lo expresa en voz alta: ¡Uy, ése que ha dicho que se va al baño va a ser el siguiente en morir! Cuando acaba la peli siempre dicen algo así como: "¡Bah! El final era totalmente previsible".

7. El cinéfilo. Sólo reconoce que va al cine a ver películas de Godard, pero a escondidas se mete a ver Pesadilla en Elm Street 3, porque en el fondo es lo que le hace disfrutar. Entra cuando están las luces apagadas, y sale corriendo en cuanto empiezan los títulos de crédito para que no le vea nadie. Sé que existen porque un conocido mío muy conocido es así, no porque yo lo sea, no seais mal pensados.

viernes, 27 de mayo de 2011

Cuando mi padre me pilló viendo un film inconveniente


La web británica Lovefilm hizo pública el mes pasado una encuesta sobre aquellas películas que la gente afirma más veces haber visto, aunque sea mentira, para no quedar mal:

1. El padrino

2. Casablanca

3. Taxi Driver

4. 2001: Una odisea del espacio

5. Reservoir Dogs

6. This is Spinal Tap

7. Apocalypse Now

8. Uno de los nuestros

9. Blade Runner

10. La gran evasión

¡Si es que el ser humano tiene unas cosas! ¡Qué panda de mentirosos! Menos mal que tú y yo amigo lector no mentimos nunca y además, hemos visto estas películas más de una vez...

Pues no.

Acabo precisamente de incurrir en esta curiosa práctica. ¡Yo no soy tan sincero como Aresté! Aunque he visto varias veces 9 de las 10 películas citadas, reconozco que ni siquiera tengo ni idea de qué es This is Spinal Tap. ¿Spinal Tap no era un grupo musical? ¡A saber! Pero temo quedar como un inculto. ¿Y qué me dices sobre ti, persona que me lees? ¿Te has dicho a ti mismo que también las habías visto todas?

¿Qué pensará mi padre de mí?

En mis tiempos de estudiante en la facultad de periodismo, cuando pensaba en que algún día me dedicaría a esto, intentaba ver todas las películas, de cualquier género, país, duración, año, etc., para poder hablar de ellas. Sobre todo trataba de conseguir las indispensables, y las de los directores más prestigiosos.

Un día, mi padre entró en el salón y me pilló de lleno contemplando El año pasado en Marienbad, de Alain Resnais. Mi padre es un tipo peculiar al que sólo le han gustado en su vida tres películas, que son Por un puñado de dólares,La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. El resto le aburren en el minuto 2, cuando comprueba que no se parecen a las legendarias cintas de Clint Eastwood.

Sin embargo, para mi sorpresa, anonadado ante las extrañas imágenes de Resnais, se quedó a mi lado.

Al principio sólo salen imágenes de la mansión donde transcurre la película mientras una voz en off dice frases incomprensibles. "Para siempre un pasado de mármol como este jardín tallado en la piedra, esta mansión, sus habitaciones ahora desiertas, esta inmóvil y silenciosa gente, muerta quizás desde hace tiempo". ¡Menudo 'monologuito' de al menos cinco minutos! Y encima repite frases enteras.

Tras un montón de secuencias crípticas, arranca la trama principal, que consiste en que un personaje que se llama X (¿qué pasa que si le ponemos nombre la película sería demasiado comercial?) persigue todo el rato a una bella mujer que se llama A, utilizando aquella táctica tan manida de "¿tú y yo no nos conocemos?". En concreto, X alega que se vieron 'el año pasado', pero no en Marienbad, como promete el título del film, sino en Frederiksbad, que debe ser otra ciudad checa. ¡Eso sí que es un título pensado a mala leche para desconcertar al espectador!

Los diálogos eran bastante pretenciosos:

–¿Cómo te llamas?

–Sabes que no importa.

–No, no importa.

–Eres como una sombra esperando para acercarse.

A veces se repetían algunas frases, pero pronunciadas en otros lugares. Y acaba bruscamente, por lo que te deja exactamente igual de confuso que cuando empezó.

Tras los títulos de crédito mi padre me miró perplejo. Se rascó la cabeza con el dedo índice y me dijo unas palabras que nunca olvidaré:

-Hijo, preferiría haberte pillado viendo una película pornográfica. Me hubiera preocupado menos.

(Continuará...)

miércoles, 25 de mayo de 2011

"Piratas del Caribe 4": Algo pasa con el 3D

Comentaba hace varios posts que el 3D no tardaría en mostrar síntomas de agotamiento porque si bien al principio suscita curiosidad, acaba cansando –sobre todo cansa que te cobren un pastón en la taquilla–. Pues bien, se confirma esta tendencia con Piratas del Caribe: En mareas misteriosas que han obtenido un buen botín, pero muy inferior a las primeras previsiones, también en España.

En total Johnny Depp y Penélope Cruz han recaudado un 27% menos que la anterior entrega, y han ido a verles un 42% menos de espectadores, que posiblemente estarían apoyando a los #indignados de Sol.

Dicen los analistas que la tendencia ha sido ir a verla en 2D, lo que no me extraña porque los precios para verla en 3D suben de forma indignante cada vez más. Además, los apasionados del cine ya se han dado cuenta de que los colores en las proyecciones tridimensionales salen muy apagados. A mí –que me da un poco de dolor de cabeza el asunto– me resulta mucho más placentera  la proyección convencional.

Cuentan al respecto de este asunto los hermanos Farrelly, los de Algo pasa con Mary, que fueron a un pase promocional de su última comedia, Carta blanca, a un cine de Boston. Resulta que descubrieron que los proyeccionistas tienden a dejar puestas en las proyecciones normales las lentes que se usan para las películas en 3D, por lo que la luminosidad empeora sustancialmente. Dicen los Farrelly que la película se proyectó "tan oscura que apenas podía verse nada". Y además, Peter Farrelly llega a la siguiente conclusión: "Si son capaces de proyectar de forma tan chapucera en un pase para la gran industria, ¿qué no harán cuando vaya el público normal?".

Un periodista yanqui trató de contactar con las cadenas de cine que por lo visto incurren en esta irregularidad. Sólo le contestaron de AMC: "No tenemos realmente ninguna política oficial ni extraoficial para no cambiar las lentes". O sea que les trae "al pairo" cómo nos ponen las películas.

En costas extrañas
Lo que me ha dejado anonadado de la cuarta entrega de los piratas, es que el productor Jerry Bruckheimer compró los derechos de la novela de Tim Powers "En costas extrañas", de 1987, y la han usado para componer la trama central de la cinta. 

Adoro al especialista en novela fantástica Powers, que me descubrió hace muchos años, cuando íbamos a la facultad mi amigo Raúl Núñez Rolo, y me ha resultado un tanto indignante este asunto. En la novela no sale Jack Sparrow, porque cuando se escribió faltaba más de una década para que le inventaran, y el protagonista es un titiritero llamado John Chandagnac. En realidad sólo han dejado del libro la premisa (Barbarroja busca la fuente de la Eterna Juventud), y también que usan el vudú, y todo lo demás es distinto.

Pero me parece que tienen un poco de morro. Es como si compran los derechos de Los hombres que no amaban a las mujeres para la próxima película de Indiana Jones y Harrison Ford le quita el ordenador con el látigo a Lisbeth Salander. La falta de creatividad resulta cada vez más alarmante.

lunes, 23 de mayo de 2011

Contaría los días para el regreso de John Carpenter...

Para los auténticos apasionados del terror, la película más esperada es sin duda The Ward, el regreso de John Carpenter, uno de los grandes especialistas del género. La cinta ya tiene fecha de estreno en Estados Unidos, donde la podrán ver el 8 de julio, mientras que en España no se sabe nada, por lo que a saber si la veremos antes de que me jubile o de que se acabe la crisis económica, que va para largo. Contaría los días si supiera hasta cuándo tengo que contar.

The Ward tiene otra buena razón para pagar la entrada por verla, que se llama Amber Heard, una rubia de muy buen ver, que fue la vecina con la que se citaba Jesse Eisenberg en una hilarante secuencia de Bienvenidos a Zombielanddonde ella se lo intenta comer. En esta ocasión, interpreta a una joven ingresada en una institución psiquiátrica donde tiene una compañera fantasma que se aparece por las noches.

Aunque hizo dos episodios de Masters of Horror, John Carpenter llevaba una década sin dirigir cine, desde Fantasmas de Marte, que hasta los incondicionales reconocemos que es un poco flojita. La verdad es que tiene cosas buenas, y hasta parece un western pero en Marte, pues va de una sheriff y sus ayudantes que viajan a una ciudad minera para trasladar a un criminal a que le juzguen. "Todas mis películas son westerns", dijo el responsable de Asalto a la comisaría del distrito 13, que es un remake de Río Bravo

Pero también tiene todos los defectos del mundo: interpretaciones nefastas, efectos especiales cutres sin gracia, flashbacks dentro de flashbacks que acababan siendo liosos, final brusco como si se le hubiera acabado repentinamente el presupuesto al director y violencia gratuita, bueno, no, gratuita no, que encima tuve que pagar el precio de una entrada por verla...

Como no dio un duro, Carpenter se quedó fuera de juego, hasta que han empezado a dar dinero Halloween. El origen y Asalto al distrito 13, o sea, ¡los remakes de sus pelis!, que le han permitido recuperarse.

Cartas a una vasca conocida

A petición del público, sobre todo de algunas simpáticas lectoras que me lo han pedido expresamente, continúo cotilleando sobre mis experiencias con la chica vasca más adorable jamás nacida. Aunque ella es un sol (no os podéis ni imaginar), la cosa no va nada bien, ¡una pena!

Resulta que como no suelo tener mucha suerte (una vez compré una fábrica de gorros y empezaron a nacer los niños sin cabeza), nada más conocerla la destinaron lejos, a otra provincia española. Desde entonces nos hemos visto varias veces, pero sobre todo nos hemos relacionado a través del correo electrónico. ¿Esto ha sido bueno? Sí, pero contraproducente.

Me explicaré, resulta que soy mucho mejor en mi medio natural, o sea, por escrito, que en persona, que tiendo a ser bastante soso. Todos aquellos que me sigan a través de este blog tendrán una idea de mí posiblemente equivocada, pues pensarán que hablo como escribo y resulta que no, en el mundo real no tengo mucha gracia y soy más bien poca cosa.

Por poner un ejemplo lejano pero ilustrativo, soy como el pintor de El retrato de Dorian Gray, cuyo encanto personal era inversamente proporcional a su genialidad como pintor. También me parezco a Rita Hayworth, cuando dijo aquello de que "los hombres se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo". Se la mitificaba a la pobre por su trabajo en el cine, en la legendaria película, y luego resultaba ser una chica de lo más normal.

O sea, que para mi desgracia, conecto con la dama de mis sueños por escrito pero no en persona. Además, como es una chica de lo más interesante, me intimida y me pone nervioso. Estoy condenado a que mantengamos una relación epistolar como Machado con Guiomar, y que no quedemos nunca para no estropearlo. Espero escribir algo potente, como la Carta de una desconocida, pero a una conocida. Suena muy romántico, en fin, continuaré cotilleando lo que ocurra...

viernes, 20 de mayo de 2011

Ian McKellen en una de zombies

A Sir Ian McKellen le aprecian increíblemente  todos los friquis, porque fue Magneto y Gandalf. Quizás para corresponder a ese afecto llegó a interpretar a un muerto viviente en un corto de uno de ellos, E'gad Zombies, de Matthew Butler, seleccionado para la sección de cortos de Cannes.

Allí parece que a pesar de su cutrez ha tenido buena aceptación, y ahora se anuncia que Sir Ian McKellen protagonizará la versión larga, que se titulará The Curse of the Buxom Strumpet, y que cuenta también nada menos que con Judi Dench y Gilliam Anderson. El cortometrajista debe estar dando botes de alegría. La acción se desarrolla en 1713, cuando una extraña enfermedad convierte en zombies a los habitantes de una pequeña localidad.

Buen momento para los zombies

Últimamente el subgénero de los muertos vivientes atraviesa un buen momento. El otro día conversaba con mis amigotes Raúl Rolo y Álex Basas -que son de ese tipo de gentuza que no tiene escrúpulos en juntarse conmigo- sobre las mejores pelis de muertos vivientes del siglo XXI y no pudimos quedarnos con una, salían varias: 28 días después,Zombies PartyAmanecer de los muertos, el trozo en el que aparece Bill Murray en Zombieland, las series Dead Set y The Walking Dead, y Álex mencionaba especialmente emocionado Homecoming, el excelente episodio de Joe Dante para Masters of Horror.

Si hubiera habido que escoger la mejor película de zombies de todos los tiempos, yo personalmente lo habría tenido más fácil. Mi corazón está sólo con una... ¡Y es que como Lionel y Paquita no hay nada!

Hasta entonces yo pensaba que los zombies eran de mentira, una invención de los que se dedican al cine para rodar cintas que nos mantengan entretenidos. Hasta que he visto un documental de National Geographic, titulado "The Truth Behind Zombies", que explica con rigor científico que es posible crear el virus que produjera un holocausto zombie.

"Imaginen que mediante técnicas de ingeniería genética, se mezclara el virus de la rabia con el del sarampión, para que produjera cambios en la personalidad del afectado, con el de la encefalitis para que aumentase su agresividad y con el del ébola, para que el paciente sangrara a ultranza. Todo esto mezclado produciría un virus parecido al de las películas de zombies", explica Samita Andreansky, viróloga de la Universidad de Miami.

Los autores del documental viajan también a Haití, para desentrañar qué hay de cierto en los famosos zombies creados por el vudú. Y la conclusión es que son como las meigas, o sea que "haberlos, haylos". No se sabe bien qué son, pero los muertos vivientes al parecer son un hecho científico.

En fin, yo por si acaso voy a ver si es posible comprar una buena escopeta por internet.