Aunque hablaba recientemente de una peli de superhéroes infame, que para mayor desesperación, encima tenía como protagonista a Nicolas Cage, no está todo perdido. Por paradójico que parezca, en el género aún se puede lograr cierta frescura, a base de imaginación...¿Os imagináis una película que empiece como una de los hermanos Dardenne, con adolescente incomprendido y maltratado y estética 'indie-europea', y que termine como Spider-Man, con una lucha épica de superhéroes? Pues bien, os aseguro que esa cosa existe, se llama Chronicle y ha superado todas las expectativas tras su estreno en Estados Unidos durante el potente fin de semana de la SuperBowl.
Chronicle está filmada en la línea de lo que los yanquis, que siempre le ponen apodos a la Big Apple, a la Compañía del Ratón y a todo, llaman "found footage", o sea metraje supuestamente encontrado, no se sabe muy bien por quién, aunque esta vez 'lo encontrado', es un sofisticado montaje que mezcla lo que han rodado los chavales protagonistas, con filmaciones de cámaras de seguridad y de los periodistas televisivos... Como si hubiera hecho el montaje alguien con acceso a todas las cámaras del mundo... Pero bueno, pondremos algo de nuestra parte para creérnoslo y disfrutar, que merece la pena.
Lo más curioso es que todo parece nuevo, aunque si analizas el film a la salida, en el fondo cuenta lo mismo de siempre, pues tiene superpoderes adquiridos accidentalmente, un héroe, un supervillano, la chica, un gran poder conlleva una gran responsabilidad... Y aún así resulta bastante fresca, gracias al esfuerzo que han puesto en ser originales sus responsables, el director debutante en el largometraje Josh Trank, y el guionista Max Landis, hijo del creador del 'landismo', John Landis, responsable de Granujas a todo ritmo y Un hombre lobo americano en Londres(el resto de su filmografía mejor ni mencionarla). Habrá que seguirles los pasos.
En Broadway Danny Rose, Woody Allen interpretaba a un representante que llevaba a un ventrílocuo tartamudo, un xilofonista ciego y un bailarín de claqué cojo. Le faltaba representar a Nicolas Cage, que se empeña en que no le tomemos demasiado en serio. Tras los malos resultados (artísticos, pero al parecer no económicos) de la infame El Motorista fantasma, Cage ha hecho realidad aquello de "no quieres café, dos tazas" protagonizando una segunda parte: Ghost Rider: Espíritu de venganza.
¡Me lo temía! La verdad es que siempre sospeché que Nicolas Cage era un tanto rarito, sobre todo desde que se empeñó en comer bichos de verdad durante el rodaje de