Mostrando entradas con la etiqueta Matrix. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Matrix. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de mayo de 2011

"El sicario de Dios": la broma del 3D ya empieza a agotar

Paul Bettany vuelve a ponerse a las órdenes de Scott Stewart, que fue el tipo que le dirigió en la delirante Legión, aquella cinta en la que una ancianilla aparentemente inocente se convertía en un enemigo letal que caminaba por las paredes como un alien. ¡Momentazo tronchante sin duda!

Ahora, el dúo ha perpetrado El sicario de Dios, que tiene claramente un trasfondo anticlerical, pues los obispos controlan las ciudades y obligan a la gente a confesarse en una especie de cabinas donde una pantalla muestra a un sacerdote que teóricamente te escucha pero que parece pregrabado.

Pronto la película se olvida de este delirio y se va hacia la acción pura y dura, y la gracia es que es un sofrito de absolutamente no se sabe cuántas cosas. ¡Todo está robado! La trama es una versión vampírica de Centauros del desierto, con un villano sacado de Drácula, pero que viste con sombrero texano y está filmado con planos calcados de los spaguetti-western de Sergio Leone. Están las motos de Juez Dredd, el mundo post-apocalíptico de Mad Max y las peleas son tipo Matrix. Muy original no es, pero lo cierto es que en cierta medida entretiene.

En cualquier caso, la película viene a colación porque no podéis imaginar qué suplicio ha sido ir a verla, y nada más llegar enterarse de que era en 3D. Aún siguen recaudando más las películas así, y creo que los profesionales de la información de cine vamos un poco por delante en esto de estar agotados del 3D porque solemos ver más películas. Pero vaticino que en unos meses, cuando el público llegue a los multicines y se entere de que la película que quiere ver es con las gafas del dolor, y que encima tiene que desembolsar tres euros más, se meterá a ver otra. Además, el 3D en El sicario de Dios es como ver un cuento troquelado, un horror. Con lo que me gustaba a mí el cine cuando era sin gafas...

lunes, 11 de octubre de 2010

Los Wachowski, con burkas y a lo loco

¿Tener éxito es bueno? No siempre. A veces se puede morir de éxito. Es lo que les ocurre a los hermanos Wachowski, que han perdido totalmente el norte, el sur, y parte del oeste. Los hermanos empezaron muy bien con la subida de tono Lazos ardientes, interesante actualización del genuino cine negro, y el primer Matrix hizo historia. Pero se ve que aunque ya eran treintañeros, los hermanos Andy y Lana Wachowski no han sabido asimilar muy bien el éxito a juzgar por su trayectoria posterior. Que sí, que las dos secuelas de la cinta recaudarían pasta, y son vistosas, pero los diálogos pedantes tenían narices:

"La causalidad, no podemos escapar de ella, somos sus esclavos eternos. Nuestra única esperanza, el único sosiego está en comprenderla, comprender el porqué. El porqué es lo que nos separa de ellos. A ustedes de mí. El porqué es fuente de poder real, sin él se está indefenso... y así han venido a mí, sin un porqué, carentes de poder. Otro eslabón de la cadena... Pero no teman, habida cuenta de que son buenos obedeciendo órdenes les diré qué harán a continuación. Deben volver y dar este recado a esa adivina: su tiempo está a punto de acabarse". ¡Todo esto le soltaba el Merovingio al bueno de Neo. ¿Existe alguien capaz de recitar todo esto mientras se come un polvorón?

Después rodaron Speed Racer, un bodrio de argumento simplón que se estrelló -con razón- en las taquillas. Los hermanos no entendían muy bien por qué el público no asistía a los cines, ¡si hasta ahora les habían reído las gracias! Así que no saben muy bien por dónde tirar. De momento, anuncian un nuevo proyecto que se titula Cobalt Neural 9.

¿Por qué ese título? Pues no se sabe, y al parecer, nunca se mencionan las palabras "Cobalto Neuronal 9" en el guión. Será una mezcla marciana de ciencia ficción con la guerra de Irak, que empieza cien años en el futuro, cuando unos arqueólogos descubren imágenes grabadas con 'antiguas' cámaras digitales sobre Butch, un marine estadounidense que llega a Irak dispuesto a matar a todo lo que se mueva, ¡hasta que se siente brutalmente atraído por un soldado iraquí con el que mantendrá una relación tórrida que dará pie a metraje para mayores de 18 años, en el que ambos usarán burka! Ambos llegan a la conclusión de que la guerra es muy mala, y de que la única forma de pararla es matar al ideólogo de la invasión, el presidente Bush, durante una visita secreta a las tropas.

En mi opinión personal, estos hermanos friquis que se dedicaban a la carpintería antes de reconvertirse en cineastas tendrían más éxito si llevaran al cine su propia vida. Tras triunfar en el cine, el más joven siente que su vida hasta el momento era una gran mentira, como la de Neo antes de enterarse de que está dentro de Matrix. El tipo decide divorciarse de su esposa, y empieza a salir con una famosa dominatrix, que le obliga a aparecer en público vestido de mujer. Al final, el hombre se cambia de sexo y pasa de ser Larry a Lana. Podrían coger como protagonista a Blanca Portillo, que interpretaba a un hombre, Fray Emilio Bocanegra, en Alatriste, y se presta a papeles marcados por la ambigüedad sexual.