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viernes, 25 de febrero de 2011

"Secuestrados", la película más bestia de Sitges

Resulta cuanto menos curioso que en España seamos incapaces de rodar un largometraje decente que pertenezca al género musical (las películas de Raphael y Manolo Escobar me producen pesadillas), ni mucho menos una película de aventuras (aún recuerdo Alatriste y se me erizan los pelos del cogote), comedias que funcionen pocas (No controles sería una digna excepción) y de ciencia ficción si no contamos El astronauta, con Tony Leblanc, no se me ocurre nada. Ni hablemos de acción, artes marciales o bélico, claro.

Pero por una paradoja cósmica inexplicable, se nos da estupendamente el terror, desde los tiempos de las valiosas ¿Quién puede matar a un niño? y La residencia, de Narciso Ibáñez Serrador.

El caso es que la película más terrorífica que he visto últimamente es española. Me refiero a Secuestrados, que llega hoy a las carteleras, y que se enmarca en esta tendencia del cine actual de buscar el realismo más extremo, lo que bien aprovechado puede dar mucho miedo.

El segundo trabajo de Miguel Ángel Vivas, tras Reflejos, está construido fundamentalmente a base de esmerados planos-secuencia, que acentúan la sensación de realidad, y recuerdan a los documentales. No busca crear terror con monstruos del averno sino con algo mucho más rutinario: las bandas paramilitares de individuos de Europa del Este que irrumpen en chalets para perpetrar violentos robos. Desgraciadamente, historias similares a la que cuenta esta cinta aparecen regularmente en los medios de comunicación y sino que se lo digan a José Luis Moreno.

Eso sí, el final es tan burro que la cinta fue calificada como "la película más bestia de Sitges" de la edición de este año. No lo es, pues al lado de la inenarrable A Serbian FilmSecuestrados parece una cinta de Walt Disney, pero digamos que sería la segunda clasificada.

jueves, 7 de octubre de 2010

Arranca el Festival de Sitges

Los apasionados del terror están de enhorabuena, porque hoy arranca la 43 edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges, aquel en el que los friquis aplauden en las secuencias más sangrientas y vitorean la presencia en los títulos de crédito de actores como Michael Ironside. Visitan la idílica localidad catalana dos grandes veteranos del fantaterror, nada menos que Joe Dante, el director de Gremlins, y Roger Corman, el legendario productor y realizador que rodó tantas y tantas películas con cuatro centavos y nunca perdió pasta. 

Este año, la programación se distingue por la gran cantidad de títulos independientes, la reducida presencia de films de las majors y porque se proyectan mucho cine español. Por ejemplo, abre el festival Los ojos de Julia, amena cinta con Belén Rueda que a pesar de que se alarga innecesariamente tiene momentos gloriosos. Está tambiénCarne de neón, fallida versión hispana de las películas de Guy Ritchie con Mario Casas como protagonista, que aburre a las ovejas, y Agnosia, de Eugenio Mira, que podía haber dado mucho de sí, pero que tiene un grave problema: Eduardo Noriega no convence a nadie (como es habitual). Al parecer, tiene mucho interés Secuestrados, rodada con cuatro euros a lo Corman por Miguel Ángel Vivas, que aún no he visto, por lo que no puedo opinar.

Me contaba el otro día una amiga de Aurum que llevaba al festival a Kellan Lutz, un guaperas de Crepúsculo, y como es habitual cada vez que acude con alguien de la saga vampírica, las adolescentes hacen cola toda la noche, acompañadas de sus madres. ¿Qué educación le están dando a sus hijas? Ésta distribuidora también llevaba la innecesaria fotocopia de Déjame entrar, en versión yanqui dirigida por Matt Reeves(Monstruoso), y una curiosa propuesta, El último exorcismo, que viene a contar que el colmo de un exorcista es ser ateo, lo que viene a suponer un problemilla cuando la chica a la que atiende resulta estar poseída de verdad. Está rodada cámara en mano al estilo Rec y, hacedme caso, no os la perdáis.

Este año se ha puesto de moda rodar películas de bajo presupuesto con una cámara de fotos barata, como se puede comprobar con Rubber, del francés Quentin Dupieux, y La casa muda, del uruguayo Gustavo Hernández, de la que ya hablamos en este blog. Y seguro que merece la pena echarle un vistazo a la friquipelícula The People vs. George Lucas, y sobre todo al remake más imposible de la historia, A Woman, a Gun and Noodle Soup, nada menos que un remake de Sangre fácil de los hermanos Coen, a cargo del chino Zhang Yimou, que viene a ser como siAbbas Kiarostami versionara Bienvenido Mr. Marshall

Aunque la apuesta salvaje y chunga del programa no apta para cardiacos es nada menos que A Serbian Film, según comentan la película más desagradable de la temporada. Me han dicho que es repulsiva tipos que sonreían durante la proyección de La pianista y Hostel. El serbio Srdjan Spasojevic, director de la cinta, se empeña por lo visto en lograr que no quede nadie que no se vaya del cine antes de que termine la proyección. Él mismo reconoce en las ruedas de prensa que se le ha ido la olla, y se excusa en el trauma post bélico, y en los apuros económicos por los que ha pasado el país.