miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Se puede conseguir que tu madre vea cine de terror contigo?

Uno de los graves problemillas que puede sufrir un apasionado del cine de terror es la soledad a la hora de entregarse a su pasión sangriento-peliculera. Es cierto que cuando recibes la visita de tu anciana tía Petunia no es recomendable ponerle Nekromantik, y que yo traté de ver Braindead con mi madre, pero salió despavorida cuando a la madre del protagonista se le cae una oreja en las natillas.

Jamás volvimos a comer natillas.

¡Es que algunas madres no son capaces de hacer un pequeño esfuerzo por compartir la afición de sus hijos! ¡Luego se quejarán de que la familia no está unida! En fin, me viene esto a la memoria porque leo en las noticias que un tipo de Florida de 22 años, Robert Tuttle, ha sido detenido por la policía. El pobrecillo estaba tan desesperado que amenazó a su madre con un hacha para obligarla a ver películas junto a él durante varias horas. Finalmente la buena mujer consiguió escapar y alertar a los agentes.

¡Sniff! ¡Me parece una historia entrañable de amor filial! Ahora, el detenido se enfrenta a una acusación de detención ilegal y posesión de marihuana.

Por cierto, ¡qué preciosos recuerdos maternales me trae la secuencia de las natillas!



lunes, 28 de marzo de 2011

¿Es importante el sonido en el cine de miedo?

Una producción británica que ha empezado a rodarse el 24 de marzo, Berberian Sound Studio, homenajea a los técnicos de sonido las películas de terror. El gran actor Toby Jones, que hacía de Truman Capote en la excelente Historia de un crimen, interpreta a Gilderoy, técnico contratado para mezclar el sonido del último trabajo del maestro del cine de terror Santini, en las instalaciones de Berberian Sound Studio, una sórdida empresa italiana de mala muerte, donde sólo se aventuran a ir los que preparan películas de terror cutres y casposos y no tienen pasta para irse a otro sitio mejor.

El sonido es un elemento muy importante en las películas de terror, porque puede dar muy mal rollo. Y sino acordaos del gran maestro, Manolo Escobar, capaz de ponernos los pelos como escarpias, únicamente mediante el uso de su voz. Los grandes directores nos han puesto los pelos como escarpias gracias a sonidos inquietantes, en películas como Alien, el octavo pasajero o El exorcista.

Y los directores malos, de películas con sustos fáciles para adolescentes, nos atemorizan a base de subir el volumen, que es una táctica rastrera similar a que nos pillaran de improviso y nos gritaran en la oreja.

Esto último evidencia que estamos viendo un truñaco que tendrá poco interés. Sus responsables deberían tomar nota de los maestros que conocen ese proverbio tan antiguo que dice "si el efecto sonoro que vas a incluir en tu película no da más miedo que el silencio, no lo pongas", como Michael Haneke, maestro de los silencios, que por ejemplo en Funny Games conseguía dar mal rollo sólo con una tanda de títulos de crédito durante la que no suena sonido ninguno (luego incluye otra tanda con música estridente).

No les hizo falta tampoco sonido a los directores del primer film de terror de la historia, que tenía un título escalofriante: La llegada del tren. Con esta cinta muda, los hermanos Lumière provocaban que la gente huyera despavorida, pensando que la locomotora se saldría de la pantalla.

miércoles, 23 de marzo de 2011

"Caperucita roja" en versión cine de terror

La directora Catherine Hardwicke, autora de películas valiosas comoThirteen, y otras que yo no calificaría así, como Crepúsculo, es la responsable de Caperucita roja, que reconvierte el relato tradicional en un cuento gótico que transcurre en una aldea medieval, y que sustituye al lobo incompetente de siempre por un siniestro licántropo. ¿Se travestirá también para hacerse pasar por la abuela? ¿Y si el director hubiera sido Almodóvar?

La protagoniza la "ojazos" Amanda Seyfried, así que el hombre lobo le dirá "Amanda, Amanda, qué ojos tan azules tienes", porque la verdad es que llaman la atención, aún recuerdo cuando la vi enMamma Mía!, porque dije: "Madre mía". El film retrata a Caperucita de forma muy realista, como una adolescente a la que la cesta de la abuela la trae al fresco, porque está más interesada en liarse con el outsider que la tiene loca, en vez de irse con el rico heredero con el que su madre la quiere emparejar. Casi parece una de las protagonistas deThirteen.

En realidad, el cuento según lo escribe Perrault ya era bastante terrorífico, pues estaba pensado para niños de un mundo hostil, a los que a base de traumatizarles había que grabarles a fuego el mensaje del relato: "Cuidado niña, no hables con el lobo que se acerca a la puerta del colegio a decirte hola, porque al final se te va a zampar sin miramientos. Fin del cuento".  

Al parecer esta película marca tendencia, porque cuando en Hollywood tienen una idea, la exprimen como un limón. Así, resulta que Ewan McGregor protagoniza una nueva versión de "Juanito y las habichuelas", dirigida por Bryan Singer (Sospechosos habituales), y que irá de un agricultor que viaja al reino de los gigantes para rescatar a una princesa.

Kristen Stewart será Blancanieves en Snow Shite and the Huntsman, donde a lo mejor la resucita su noviete el vampiro de Crepúsculo, de un mordisco. Y Tarsem Singh (La celda) dirige Brothers Grimm's Snow White, en la que la madrastra usurpa el trono, y la princesa desterrada recluta a un comando de mercenarios enanil para recuperarlo.  

El director de Zombis nazis, Tommy Wirkola, prepara Hansel & Gretel: Witch Hunter, con Jeremy Renner y Gemma Arterton, en la que los protagonistas sobrevivieron a la matanza de la Casita de Caramelo, y ahora se dedican a aniquilar brujas por encargo.

Total que los cuentos, que se suponía que eran para hacer que los niños se durmieran, se han reconvertido en historias para no dormir.

lunes, 21 de marzo de 2011

"La sanguijuela de mi niña", amor vampírico

Ha tenido tanto éxito el novelista especializado en humor Christopher Moore ("El ángel más tonto del mundo", "Un trabajo muy sucio") que tenía una gran curiosidad por leer algo suyo, a pesar de que estaba convencido de que no me iba a apasionar demasiado. No me suelen gustar los best-sellers de humor americanos, pese a mi debilidad por algunos escritores de este género británicos, como Douglas Adams, o Sir Terry Pratchett y por el imprescindible y absolutamente magistral autor polaco Andrzej Sapkowski. Para mí que este Moore, pese a que arrasa, sería un imitador pobre del surrealismo de estos autores.

Decidido a comprobar si tiene algo este autor al que bendicen sus seguidores, me decanté por leer "La sanguijuela de mi niña", una historia de amor vampírico, tema que me atrae especialmente a pesar de que Stephenie Meyer ha hecho con este subgénero lo que Hitler con Polonia.

¿Y bien? Bueno, esperaba que fuera horrible y así poder hacer una entrada en el blog poniéndole a bajar de un burro, que suele resultar más gracioso que una crítica insulsa. O bien, que fuera buenísimo y así tenía una buena recomendación para mis lectores. Pero desgraciadamente, ni una cosa ni otra. Ni frío ni calor.

No me ha apasionado, todo me parece convencional, pero también es cierto que he leído el libro de un tirón. Pensaba que tendría más humor, pero se habrá perdido en la versión en español porque este tipo de libros sin un traductor a la altura no tienen gracia (curiosamente lo logra, incluso cuando traduce simultáneamente al autor en directo, José María Faraldo, traductor de Sapkowski).

Eso sí, al menos puedo decir que tiene un momento que me pareció muy divertido. Atención, spoiler: En un momento determinado de la trama detienen al protagonista, reponedor de un supermercado nocturno, por una ola de crímenes y porque tiene en su casa a su novia, una vampira, por el día aparentemente un cadáver normal y corriente. En la celda tiene como compañero al típico tío duro, recubierto de tatuajes, que curiosamente son de Mickey y Donald y otros personajes de Disney.

–¿Por qué estás tú aquí?

–Por violar el copyright.

En realidad, trató de procesarle un abogado de Disney y él le desnucó.

Con todo mi cariño para la compañía Disney (id a ver Enredados, que tiene una gran calidad) es cierto que son bastante tiquismiquis, más allá de la razón. Un conocido tenía un programa radiofónico de música clásica que se llamaba "El aprendiz de brujo". Le llamaron corriendo de Disney para decirle que no podía usar ese título, porque argumentaba el individuo que es propiedad suya por la película Fantasía. ¡Pero si Paul Dukas compuso esa pieza en 1897 cuando Disney ni siquiera había nacido! En fin, los hay 'pesaos'.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cockneys vs. Zombies

Me decía mi madre que soy tan descerebrado como las decenas de películas de zombies que no paraba de ver. Y puede que tenga razón, aunque existe mucha gente que está mucho peor. Me manda mi amiguete el carismático y polifacético Raúl N. Rolo una noticia desconcertante. El libro "¿Qué piensan los hombres más allá del sexo?" se ha convertido en un superventas, superando los records de El código Da Vinci.

Lo curioso del caso es que las 200 páginas del libro están en blanco, como respuesta a la pregunta que se formula en el título. El autor, un tal Sheridan Simove, tiene 39 años, es licenciado en psicología y asegura que su libro es el resultado de años y años de investigación y experimentos sobre el tema.

Una cosa es segura, mejor que El código Da Vinci seguro que sí es.

Volviendo a los zombies -yo al menos pienso en una cosa distinta-, el desconocido Matthias Hoene ha iniciado el rodaje de Cockneys vs. Zombies, una película de lo más prometedora. Atención a la sinopsis adelantada por la productora: "Los planes de una banda de ladrones de bancos se ven truncados cuando una empresa de construcción deja accidentalmente en libertad a un grupo de zombies que llevaban 350 años encerrados en una cripta". ¡Tíos, eso sí que es una sinopsis que mola! Además, la gracia del caso es que si consiguen el botín de un millón de libras, ¿para qué les va servir si se produce un apocalipsis zombie?

El diector del film, el tal Hoene, asegura que será "más colorida y divertida que 28 días después". ¡A ver si es verdad!

jueves, 17 de marzo de 2011

Joe Hill y los cuernos de don Shia LaBeouf

Nos sorprende Variety con la noticia de que Shia LaBeouf será el protagonista de la adaptación al cine de Cuernos, la segunda novela de Joe Hill. Le va al pelo al actor este personaje, un buen chico sospechoso de asesinato que un buen día se levanta y descubre que le están creciendo cuernos en la frente... Los 'cornudos' siempre han sido objeto de broma... ¡Encima! De un vecino mío se dice que no cabe por la puerta y que va al barbero para que se los lime un poco. ¡Qué crueles pueden llegar a ser los seres humanos! Pero el caso es que Hill le saca mucho partido al asunto en la novela, llena de humor negro.

Me encanta Hill, y de hecho este fin de semana tuve una discusión de esas absurdas, que tanto animan nuestras vidas, con un tipo que sostenía que en "El traje del muerto", su primera novela, no se sostenía que un tipo estuviera deseando comprarse un fantasma y que cuando efectivamente se lo mandan, se muera de miedo. Yo defendía que -aparte de que resulta que el espíritu quiere vengarse de él y eso da pavor- a mí me hubiera pasado lo mismo. O sea, a priori la idea de comprar un espectro me suena muy divertida, pero claro seguro que si me encuentro uno en mi casa en la realidad, por lo menos me impresionaría un poco. Total, que estuvimos debatiendo irritadísimos esta chorrada durante horas. Otras veces he estado polemizando sobre temas más tontos.

Hill se ha convertido en poco tiempo en uno de los mejores especialistas en terror de la actualidad. No siempre los hijos que siguen el camino de sus padres son como Kate Hudson o Jean-Michelle Jarre, y a veces las comparaciones pueden ser odiosas:

-John Lennon cambió para siempre la historia de la música, mientras que Julian Lennon, en fin, tuvo una carrera corta.

-Las comparaciones entre el gran Francisco Rabal y la loca por el circo Teresa Rabal pueden dar risa.

-¿Alguien vio actuar a Sean Flynn, hijo de Errol Flynn en películas como El hijo del capitán Blood? Un desastre absoluto, si bien el chico resultó ser después un estupendo corresponsal de guerra.

Yo mismo no tengo ni comparación con mi propio progenitor, que pertenece a una generación de tipos que podían estar trabajando 14 horas, parando sólo para comer un bocadillo, y que al regresar a casa, encima, se ponían a pintar una habitación. No, yo no le llego ni a la suela de los zapatos.

Sin embargo, en el caso de Joe Hill, mientras que su padre, el ilustre Stephen King ha entrado en franca decadencia (intentad leer "La cúpula"), el trabajo de Hill resulta fresco y modernillo, y pronto estará considerado uno de los grandes del terror. Si os gustan los comics no os perdáis "Locke & Key". Físicamente, se parece a su padre "el pobre", como diría Jaime de Marichalar.

En fin, os deseo a quienes tengáis retoños como Stephen King que tengáis un feliz Día del Padre, que ya se aproxima.

miércoles, 16 de marzo de 2011

"El rito", Anthony Hopkins, Mikael, y las posesiones demoníacas

En el triste panorama de la telebasura que nos invadió en los 90, abundaban los freaks indescriptibles, pero ninguno como Carlos Jesús, vecino de Dos Hermanas que tras recibir un fuerte chispazo eléctrico mientras trabajaba en la fábrica de Pegaso, era poseído por Mikael, un ente sobrenatural.

Como me comentó mi amiguete Cruz Delgado Jr., casualmente (¿o no es una casualidad?) se llama también Mikael el director de El rito, interesante cinta de posesiones demoniacas que ahora se estrena en España.

El Mikael cineasta (el sueco Mikael Håfström) ha elegido la vía del realismo. Cuando el seminarista que protagoniza el film asiste por primera vez al personaje de Anthony Hopkins, cuando éste trata de expulsar al demonio que tiene dentro una joven embarazada, el director renuncia al festival de efectos especiales típico del cine moderno, y opta por la sobriedad. "¿Qué esperabas? ¿Cabezas girando?", le dice Hopkins al chico. Y parece que se dirige al espectador... No, no hay despliegue de pirotecnia, pero eso curiosamente hace la película -basada en hechos reales- mucho más inquietante, pues todo parece de verdad...

El que parece haber hecho un pacto con Satán es Anthony Hopkins, que aparte de seguir dando lecciones de interpretación en cada papel, se mantiene fresco como una rosa. El hombre parece tan en forma como cuando rodó El silencio de los corderos, del ya lejanísimo 1991. ¿Quién diríais que es más joven, Anthony Hopkins o Rutger Hauer?

Bien, habéis acertado, Anthony Hopkins, de 73, es más mayor: le saca 6 años a Hauer. 

Pues en la película Hauer ha envejecido tan mal que parece el padre de Hopkins. También es cierto que a Hopkins se le ve continuamente, mientras que creo que no veía a Hauer desde Batman Begins, de 2005, y claro, causa más efecto verle tan mayor.